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miércoles, 22 de mayo de 2013
miércoles, 15 de mayo de 2013
READY-MADE
READY-MADE:Para designar los objetos del entorno (un botellero metálico, un urinario, una rueda de bicicleta sobre un taburete de cocina, etc.), carentes de valor artístico en si mismos, pero que al ser presentados fuera de su contexto habitual adquieren un sentido distinto.
"lo ya visto", y que deriva en el "objeto encontrado" del surrealismo.

La palabra y la cosa son invenciones de Duchamp, habiendo la cosa precedido a la palabra en dos años:
El primer objeto completamente hecho, la rueda de bicicleta, fue montado por Duchamp en París en 1913, mientras que la expresión “ready-made” no se impuso en él sino hasta 1915, en Nueva York.
En el intervalo, Duchamp había producido varios ready-made: Farmacia, cromo muy ligeramente modificado, adquirido en un negocio de accesorios para artistas; Portabotellas, adquirido en el Bazar del Hôtel de Ville, con una inscripción agregada de la que Duchamp no se podrá acordar cuando el objeto se perdió en el transcurso de una mudanza; finalmente, la pala para la nieve, intitulada In Advance of the broken Arm. Manifestación perfecta del no-arte, según el mismo Duchamp, “basada en la indiferencia visual, al mismo tiempo en ausencia total del buen o mal gusto”. Por ello Aragon felicitará a Duchamp en 1930, en La pintura como desafío (La peinture au défi), por haberle “instruído proceso a la personalidad.


Marcel Duchamp
Marcel Duchamp
Blainville, Francia, 1887-Neuilly, id., 1968)

Artista francés nacionalizado estadounidense. El más joven de seis hermanos, cuatro de los cuales seguirían así mismo la carrera artística (de ellos fueron especialmente notorios los dos mayores, Jacques y Raymond), recaló en París a la edad de diecisiete años.
En su faceta como pintor, que hubo de simultanear con el trabajo de caricaturista, pasó rápidamente por todas las tendencias artísticas en boga –impresionismo, postimpresionismo, fauvismo, cubismo– sin comprometerse con ninguna; este afán experimentador e inquieto iba a ser una de las constantes de su fecunda trayectoria.
En 1912 presentó su Desnudo bajando una escalera, n.º 2, obra personalísima en la que aunó elementos cubistas con futuristas y sus propias inquietudes sobre la representación del movimiento. La pintura fue rechazada por el Salón de los Independientes y tuvo que esperar un año para ser expuesta, esta vez en el Armory Show de Nueva York, donde fue recibida con tanto entusiasmo como sorpresa.
Tras realizar unos pocos cuadros más, abandonó la pintura, en lo que iba a ser un giro permanente en su trayectoria. En 1913 inició los estudios preparatorios para la obra El gran vidrio, o la novia desnudada por sus pretendientes, una especie de síntesis entre pintura y escultura de radical originalidad.
Durante esa misma época realizó sus primeros ready-made, esto es, objetos cualesquiera sometidos a muy escasa y en ocasiones nula alteración material, elevados a la categoría de arte por la mera voluntad del artista. Uno de ellos, un orinal firmado con seudónimo que tituló Fuente, constituye uno de los iconos más significativos del arte del siglo XX.

Nouville Vague
Se propuso renovar, incluso regenerar, cinematografías consideradas en declive.
El término nouvelle vague (nueva ola) surgió de una encuesta periodística realizada entre la juventud francesa, y no tardó en aplicarse a los nuevos cineastas cuyas primeras películas se exhibieron en 1959 y 1960.
Rechazaban las estructuras generales del cine de la época, que juzgaban excesivamente académicas. En cambio, defendían la espontaneidad y el rodaje en exteriores, y también expresar en la pantalla su cultura cinematográfica, incluso su talento de autodidactas, recurriendo a veces a la improvisación y, siempre, a actores nuevos (Jean-Claude Brialy, Bernadette Laffont, Jean-Paul Belmondo, Gérard Blain, Jean-Pierre Léaud, Françoise Brion, Charles Aznavour). El éxito de estas películas, debido al talento de los jóvenes realizadores, a su proximidad con las aspiraciones de un público en vías de rejuvenecimiento y a incontestables innovaciones, favoreció la producción de numerosos largometrajes confiados a debutantes (un centenar entre 1958 y 1962).
Su surgimiento coincidió con el cambio en el tratamiento del cine por parte del ministerio de Malraux, que diseñó un conjunto de medidas protectoras utilizando cuotas y subvenciones. Fue fundamental la incorporación de nuevas técnicas de rodaje que hicieron disminuir la importancia del uso de estudios tradicionales.
Renovaron el star system del cine francés según nuevas tipologías inauguradas por la pareja constituida por Brigitte Bardot y Jean-Louis Trintignant en Y Dios creó la mujer... A menudo convertidas en musas particulares de determinados realizadores (Anna Karina y Anne Wiazemsky de Godard, Stéphane Audran de Chabrol, Emmanuelle Riva o Delphyne Seyrig de Resnais, Françoise Brion de Doniol-Valcroze, Marie Laforet de Jean-Gabriel Albicoco o Catherine Denueve, Jeanne Moreau y Anouk Aimée de Truffaut, Malle y/o Demy), las actrices de la Nouvelle Vague aportaron a la pantalla un nuevo modelo de mujer que rompía explícitamente con los moldes tradicionales imperantes en el cine de época anteriores. Entre las religiosas de Les Anges du peché (1943) de Robert Bresson y la prostituta interpretada por Simone Signoret en París, bajos fondos (Casque d'or, 1951) de Jacques Becker -por poner dos ejemplos apreciados por los redactores de Cahiers du Cinéma-,
surgía un perfil femenino todavía lastrado por determinados tópicos dramáticos -la fatalidad implícita en las protagonistas de Al final de la escapada o Jules et Jim, el abanico de tipologías desplegado por Les Bonnes femmes o la ingenuidad que caracteriza a determinadas heroínas rohmerianas- pero mucho más acorde con el espíritu reinante en la década de los sesenta.(Riambau).
La Nouvelle vague
La nueva Ola 
¿Como surge?
Tras la Segunda Guerra Mundial, con la industria alemana debilitada, Francia continuó dominando el mercado mundial del cine artístico en las décadas de los años 1950 y 1960, produciendo cineastas muy independientes que experimentaron diversos modos de expresión.
En 1958 los directores de la llamada Nouvelle vague.
Directores
François Truffaut
(Los cuatrocientos golpes, 1959) Fahrenheit 451, 1966).

Jean-Luc Godard
(Al final de la escapada, 1959), Alain Resnais (Hiroshima, mon
ameur, 1959)

¿Como surge?
Tras la Segunda Guerra Mundial, con la industria alemana debilitada, Francia continuó dominando el mercado mundial del cine artístico en las décadas de los años 1950 y 1960, produciendo cineastas muy independientes que experimentaron diversos modos de expresión.
En 1958 los directores de la llamada Nouvelle vague.
Directores
François Truffaut
(Los cuatrocientos golpes, 1959) Fahrenheit 451, 1966).
Jean-Luc Godard
(Al final de la escapada, 1959), Alain Resnais (Hiroshima, mon
ameur, 1959)
A pesar de las grandes diferencias que a veces había entre ellos, lo que unió a todos fue la reivindicación del cine como lenguaje autónomo y el anteponer siempre la libertad creadora a toda exigencia comercial. Partiendo de su identificación como grupo, se unieron en la revista Cahiers du Cinéma, desde la que expusieron su teoría de quién es el verdadero autor: en el cine es solamente el director, cuya personalidad queda grabada en la película a pesar de las presiones de los estudios o las influencias exteriores de cualquier otro tipo
martes, 7 de mayo de 2013
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